Instalaciones correctas o ejemplares

En ocasiones intentamos ahorrarnos unos euros en ciertas partidas del hogar en las que resulta irrisorio que lo hagamos mientras gastamos un buen pico en otras cosas que, a priori, parecen menos importantes. Un buen ejemplo es el de aquel que se deja 150 euros, o más, en una cena romántica para dos, por todo lo alto, con otras, zamburiñas y otras delicatesen para el paladar pero luego racanea 30 euros en un presupuesto de reforma en el hogar porque lo cree demasiado elevado. El problema no es el presupuesto, el problema es cuánto creemos que vale el trabajo de los demás.

Tanto el ocio como la restauración son dos servicios que, en mayor o menor medida, son caros. Y es que por mucho que necesitemos disfrutar y distraernos el fin de semana en familia y por mucho que nos merezcamos esa comida en el restaurante de moda porque llevamos todo el mes trabajando sin parar, la realidad es que no son servicios básicos, necesarios o indispensables, y si quieres disfrutarlos has de pagar ese precio. Nosotros, como ciudadanos, lo sabemos y lo asumimos, y de vez en cuando nos damos un capricho pero luego, cuando se trata de contratar al carpintero para que nos fabrique unas literas a medida con escritorio para la habitación de nuestros hijos todo lo que nos dice nos parece caro, a pesar de que somos conscientes de que el trabajo que va a realizar lo hará a mano, con sus herramientas y dejándose la piel.

Unos familiares míos tienen una empresa de diseño e interiorismo y siempre se quejan de lo mismo: personas que ven carísimos presupuestos de 400 euros por pintar y reparar paredes cuando se dejan 700 euros en un fin de semana porque han decidido hacer una escapada. Y vamos a matizar ¿está mal que se gasten 700 euros en una escapada familiar? No, para nada. De hecho me parece muy sano que lo hagan si se lo pueden permitir pero ¿qué es más necesario, esa escapada o la reforma en casa? Pues es cuestión de valorarlo y si elijes la escapada quejarte luego de los 400 euros que te piden por pintarte la vivienda entera y arreglar imperfecciones en las paredes resulta irrisorio para muchas familias.

Ese valora el precio de lo nuevo, de las tecnologías, de lo que está de moda y se escuchan frases como “es que estos pantalones me han costado 150 euros porque son lo último de X marca” al tiempo que oyes “me parece carísimo que me quieran cobrar 150 euros por arreglarme la puerta del baño” y yo me pregunto ¿por qué? ¿Acaso crees que el material que llevan esos pantalones sí merecen esos 150 euros y el material que emplearán en la reparación de la puerta de tu baño no los merecen? ¿Acaso crees que la mano de obra de esos pantalones merecen 150 euros (que no van a ver porque ese dinero lo pagas por la firma) y la mano de obra que te va a arreglar la puerta del baño no los merecen? Y es la pescadilla que se muerde la cola.

Instaladores

Hace un año mi familia compró un aire acondicionado de muy buena marca en una gran oferta que los supermercados Carrefour llevaron a cabo en Octubre para quitarse de en medio el stock que les había quedado del verano. La máquina era una auténtica maravilla y el ofertón impresionante: máquina de aire acondicionado con instalación incluida 750 euros. Obviamente no nos lo pensamos y compramos la oferta. Con la máquina no hubieron quejas, pues iba de maravilla, silenciosa, potente y con una eficiencia energética A+++, una maravilla. Pero estábamos muy maniáticas con el hecho de que casi nunca, por no decir nunca, tiraba agua por el desagüe, algo que por la zona costera en la que vivo sabemos que pasa mucho. Un par de semanas después, cuando la humedad dio la cara, nos dimos cuenta de que la instalación del aparato estaba mal realizada y el agua en lugar de caer por el desagüe estaba cayendo hacia delante, por la propia máquina, por lo que nos había mojado todo el mueble del salón, lo había estropeado y, por supuesto, también los libros y algunos objetos que teníamos dentro.

Nadie se quería hacer cargo, hasta que mi seguro de hogar nos solventó el problema, pero ese día aprendí que aunque la máquina sea maravillosa si la instalación no es también igual de perfecta el resultado dejará mucho que desear.

Ese mismo año, pero varios meses después, pusimos aire acondicionado en las habitaciones también, y contratamos a instaladores profesionales recomendados por FENIE, Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones de España, y no solo estamos encantados con el resultado del aire acondicionado si no con la pulcritud y lo estético que hicieron todo estos instaladores. Nada que ver con la experiencia anterior.

Y es como todo, si una persona “manitas” que es amigo o conocido tuyo te hace el favor de ayudarte a pintar una pared puede que el resultado sea satisfactorio pero cuando hablamos de instalar cierta tecnología es mejor contar con profesionales cualificados, aunque te ahorres unos euros contratando a esa empresa tan económica que te han recomendado.

Empresas con profesionales o sin ellos

Tras estas experiencias quise indagar un poco en este tema, sobre todo de cara a la posibilidad de instalar placas solares (paneles fotovoltaicos) en mi vivienda para pasarme a la electricidad limpia y me encontré con grandes profesionales como García Guirado o AmagiSolar, quienes me explicaron un poco la situación que se está viviendo ahora en nuestro país.

Por un lado encontramos a empresas con profesionales técnicos e ingenieros en ellas. Se trata de empresas cuyo equipo está totalmente cualificado y aunque son más caras merecen la pena ya que te aseguras de que no solo quien te presenta el proyecto está capacitado para realizar el trabajo sino que sus trabajadores, los “currantes”, también están formados y especializados en lo que hacen.

Por otro lado encontramos a empresas cuyos directivos, jefes de proyecto y demás son profesionales cualificados pero quienes luego realizan el trabajo en tu vivienda, ya sea una instalación o una reforma, son trabajadores sin formación cualificada a los que les han enseñado lo básico para poner esos cables, o realizar esa tarea, de forma mecánica y eso significa que  cuando algo se sale de lo común, o se presenta un imprevisto, ya no saben cómo proceder, lo que puede traer consigo muchos problemas.

Esto, lo que viene a decir, es que el trabajo profesional se paga, los conocimientos se pagan, la experiencia se paga y la especialización se paga, y si no quieres pagar nada de eso te arriesgas a que el resultado no sea el esperado, así de simple. Y lo que es más importante, o valoras el trabajo de un profesional experto pagando lo que realmente merece, no lo valoras aludiendo a la típica frase de “por poner tres cables me han soplado una pasta”.

Pero esto es como lo que me dijo una vez mi suegro. A veces, llevas el coche al taller porque hay algo que no funciona bien y por apretarte un tornillo te cobran 50 euros de “una hora de mano de obra”. Ante esto, el cliente se lleva las manos a la cabeza pero el mecánico debería contestar solo una cosa ante cualquier frase despectiva al respecto: “no me pagas 50 euros por apretarte un tornillo, me pagas 50 euros por saber qué tornillo he de apretar”.

¿Y a ti, te parece caro lo que cobran los trabajadores expertos o no?

Los 6 países cuna del mejor ron del mundo

El ron, se tome como se tome, es un licor que a todos nos gusta disfrutar, ya sea como ingrediente de algún coctel o como un elixir  profundo e intenso que se irá degustando sorbo a sorbo sin ningún tipo de acompañamiento. Cuando se trata de ron, los estilos y sabores son tan variados como los muchos lugares que lo elaboran.

Por supuesto, en cuanto a bebidas, siempre nace la duda de cuál será la mejor de ellas. Bocopa es una firma que cada año aparece en la listas de los mejores vinos a nivel internacional con alguno de sus productos y cuando se le pregunta por ello siempre aseguran que, además del trabajo, la calidad de la uva, de su modo de producción y del cariño que se dejan en cada cosecha, tiene mucho que ver el entusiasmo. Según ellos, el entusiasmo y las ganas por conseguir el mejor caldo es lo que les ayuda a poner el 100% de sí mismos en cada jornada de trabajo y así es como consiguen los mejores vinos cada año. En el caso del ron, muchos de los rones más famosos del mundo se elaboran en el Caribe. Esto porque la caña de azúcar fue introducida en esa parte del mundo a finales del siglo XV por los europeos, y rápidamente echó raíces; y luego, los colonialistas llegaron para iniciar las plantaciones de azúcar que mantenían con el trabajo forzado de personas esclavizadas de África; dando como resultado el delicioso ron.

Así, algunas islas y países de América Central y del Sur se hicieron famosos por el ron, mientras que otros permanecen relativamente oscuros sin un estilo realmente definido. Estos últimos no son malos, como en el caso de los Paranubes de México, que siempre vale la pena beberlos; sin embargo, las regiones productoras de ron más conocidas producen licores distintivos que saben al lugar donde se elaboran.

Los rones más notables que se pueden conseguir en el mercado generalmente se dividen en tres estilos: español, inglés y francés. Los dos primeros se elaboran típicamente con la melaza que sobra del refinado del azúcar, con rones ingleses conocidos por largos tiempos de fermentación y notas Funky, mientras que los rones españoles son conocidos por fermentaciones más rápidas y un sabor más neutro. Por su parte, los rones de estilo francés (o rhum agricole) comúnmente usan jugo de caña de azúcar recién exprimido que da como resultado un licor vegetal que está fuertemente influenciado por el terruño donde se cultivó la caña de azúcar.

Como ves, hay un amplio mundo de ron para probar y aquí te damos un paseo por los países en los que se puede degustar los mejores rones.

Cuba

Pocos países son tan famosos por el ron como Cuba. De hecho, durante la Prohibición, la isla fue una de las escapadas más populares para los estadounidenses sedientos de este delicioso sabor. Y es que el ron cubano importado siguió siendo popular en los Estados Unidos hasta las restricciones comerciales de la Guerra Fría en la década de 1960.

Estos se elaboran con melaza de caña de azúcar cultivada en la isla. Las destilerías elaboran ron al estilo español, seco y añejado durante al menos dos años en barricas de roble antes de ser filtrado con carbón; dando como resultado  rones blancos ligeros y fáciles de beber que se mezclan a la perfección en cócteles como el daiquirí que Ernest Hemingway hizo tan famoso, así como rones añejos más largos ideales para beber solo o sobre un solo cubo de hielo.

Te recomendamos probar el Havana Club 3 Años, Ron Santiago de Cuba Extra Anejo y Havana Club Especial.

Puerto rico

La producción de ron puertorriqueño comenzó en el siglo XVII con la colonización española, pero su historia se mantiene muy ligada a la del ron cubano.

En 1960, cuando Fidel Castro nacionalizó la industria del ron en Cuba, la familia Bacardí se vio obligada a abandonar la isla; y se fueron a la cercana Puerto Rico para permanecer en el negocio del ron, donde se convertirían  en uno de los productores de ron más grandes del mundo. De hecho, es muy conocida la batallas entre las marcas Havana Club de Cuba y Havana Club de Bacardí, que supuestamente está hecho con la misma receta que el original cubano.

No obstante, aunque Bacardi es el ron puertorriqueño más conocido, está lejos de ser el único del lugar. Puerto Rico produce alrededor del 70 por ciento del ron que se vende en los EE. UU., Y en la isla se fabrican más de 80 etiquetas individuales de ron.

Todos estos se caracterizan por su proceso de envejecimiento durante un mínimo de un año en barricas de roble, en donde se producen todos los estilos, desde ron blanco hasta ron especiado. Entre estos destacan el  Ron del Barrillito 3 Estrellas, Bacardi Havana Club y Don Q Reserva 7.

La combinación de cantidad y calidad es lo que le otorga el apodo de Puerto Rico de ser la Capital Mundial del Ron.

Venezuela

Aunque nadie sabe con seguridad dónde se fabricó el primer ron, ni por qué se llama así, lo cierto es que este aguardiente fue la primera bebida del primer mundo, y, paradójicamente, no fue América quien nos dio la caña de azúcar, sino que esta fue llevaba a América desde las Islas Canarias en el segundo viaje de Cristóbal Colón en 1493.

Uno de los lugares en los que se dice que se comenzó a cultivar la caña de azúcar de la que más adelante se elaboraría el ron fue Venezuela. Un país de naturaleza extraordinaria, días soleados y noches frescas, ricos suelos y el paso constante del viento, que justo es lo que da como resultado las mejores cosechas de caña de azúcar del caribe. Todos esos factores, a su vez, dan lugar al mejor ron del mundo, acreedor de la Denominación de Origen Controlada (D.O.C.) Ron de Venezuela desde el año 2003.

Esta Denominación de Origen Controlada hace referencia a productos cuya calidad y características distintivas se deben principalmente al medio geográfico donde se producen, lo que incluye los recursos naturales y humanos así como estrictos controles de calidad. Así, el ron de Venezuela ha sido considerado como un producto premium y de amplio reconocimiento internacional.

Barbados

Se dice, que las personas esclavizadas de Barbados probablemente fueron las primeras en fermentar y luego destilar melaza para producir lo que se conocería luego como ron. De hecho, algunos informes indican que el ron se ha destilado desde al menos la década de 1640 en Barbados, y que Mount Gay, que abrió en 1703, es la primera destilería de ron.

Luego, durante la era del dominio colonial inglés, Barbados era se volvió lugar destacado en una esquina de lo que se conoce como el comercio triangular de esclavos, melaza y ron durante este tiempo; hasta hoyen día, cuando el país insular sigue manteniendo una fuerte conexión con el ron.

Los rones de Barbados son conocidos por ser una mezcla perfectamente equilibrada de licores destilados en olla y columna que se envejecen para resaltar tanto los sabores del barril como los de la caña de azúcar, dando como resultado marcas de la talla de The Real McCoy 5 Year, Foursquare Rum Distillery y Mount Gay XO.

Haití

La producción de ron aquí comenzó con la colonización francesa cuando Haití cultivó una gran parte del azúcar consumido en Europa. Luego, se independizó en 1804 y se destruyeron grandes plantaciones de azúcar. Sin embargo, las pequeñas granjas locales continuaron cultivando caña de azúcar y destilando en casa, y hoy en día, más de 500 pequeños productores se encuentran dispersos por todo el país, cada uno de los cuales usa diversas variedades locales de caña de azúcar que se cultivan y cosechan de forma natural antes de ser destiladas en alambiques pequeños.

Aunque la verdad es que este ron no es una bebida muy comercial, es considerado uno de los sabores que los amantes del ron deben probar debido a la diversa gama de caña de azúcar se prensa y el jugo de caña de azúcar fresco, que le dan al “clairin” ( los distintos espíritus de la caña de azúcar que se encuentran en Haití) un sabor local, o terruño, que no se parece a ningún otro ron del mundo.

De esta región te recomendamos probar el Boukman Spiced Rhum y Clairin Casimir.

Jamaica

Jamaica es uno de los países productores de ron más famosos del mundo. De hecho, para principios de la década de 1900 ya había casi 150 destilerías en el país, pero hoy solo cuatro están en pleno funcionamiento: Appleton Estate, Hampden Estate, Worth Park Estate y National Rums of Jamaica. No obstante, las experiencias con el ron siguen siendo algunas de las cosas más emocionantes para hacer en la isla para los amantes de la gastronomía.

Y es que el ron jamaicano se caracteriza por lo que se llama «hogo», que es un sabor funky que es similar a la fruta demasiado madura de la mejor manera posible. Esta se logra dejando que la melaza fermente naturalmente con levadura silvestre o dunder (el equivalente en alcohol de un iniciador de masa madre) y luego destilando el líquido en alambiques en lugar de alambiques de columna.

Además, muchos rones jamaicanos son más altos que el 40 por ciento de ABV estándar, lo que los hace ideales para cócteles de ron o para beber con hielo. Te recomendamos probar Appleton Estate 8 Year Old Reserve, Hampden Estate 46 y Smith and Cross Traditional Jamaican Rum.

Nuestro País

¿Y qué hay del ron español? Pues no es que destaquemos mucho por esta bebida internacionalmente pero el Ron Abuelo de Salamanca es una excepción, ya que cada vez se exporta más con fantásticos resultados. Cuando estuve en esa hermosa ciudad, fue mi inquilina de Casa Imperial Salamanca quien me recomendó que probase dicho ron, desde entonces siempre me aseguro de tener una botella en casa para invitados y días especiales.

La bollería más consumida en España

Si te encanta el dulce ten mucho cuidado con este artículo porque seguro que entrarán ganas de zamparte un rico bollo o pastel. Y es que en este artículo vamos a hablar de los productos de bollería y pastelería más consumidos en España. Que además se comen y mucho, porque según un artículo de la Agencia EFE (que puedes leer pinchando aquí) cada español se zampa 9 kilos de bollería al año. Vamos, casi nada.

  • Cruasanes

Uno de los productos de bollería más consumidos en todo el mundo son los cruasanes. Este rico bollo tiene origen austriaco, aunque es conocido en todo el mundo por la versión francesa elaborada con hojaldre. Lo que está claro es que están riquísimos y que los hay de multitud de variedades diferentes. Existen cruasanes de mantequilla, rellenos de chocolate, cabello de ángel o crema pastelera.

Pero para disfrutar de un buen cruasán no hace falta mucho, simplemente un buen producto recién hecho. Y mejor si es artesano y saludable. “Se puede disfrutar de bollería saludable para reducir las calorías y hacer que el producto sea más sano. Nosotros elaboramos bollería con ingredientes naturales, sin conservantes, sin mono diglicéridos, sin aromas artificiales, sin grasas trans y sin aditivos. Y entre nuestras especialidades de bollería saludable se encuentran los croissants de mantequilla”, indican desde El Molí Pan y Café, franquicia de panadería y cafetería que elabora bollería saludable.

  • Donuts

Los donuts son otro de los productos de bollería más consumidos en España y por supuesto, en otros países. Al igual que ocurre con los cruasanes hay donuts de multitud de tipos diferentes, desde los tradicionales glaseados con azúcar a otros cubiertos de chocolate negro, con leche o blanco. Pero desde hace tiempo ya no hay límites en las creaciones de donuts de todos los colores e incluso hay versiones de famosos personajes infantiles.

Lo que está claro es que este tipo de producto hay que consumirlo con moderación, ya que tiene un alto nivel calórico. Y es que por un donut de sólo 100 gramos se estima que se superan las 400 calorías.

  • Napolitanas

La napolitana es otro bollo que disfruta de gran reconocimiento en nuestro país y que no falta en ninguna vitrina de dulces de ninguna panadería o repostería. Se trata de un relleno de crema envuelto en una masa de hojaldre que tiene una forma rectangular. El relleno habitual es de chocolate, pero también se pueden encontrar otras versiones con crema pastelera, nata o incluso opciones saladas como jamón y queso o espinacas.

  • Muffins o magdalenas

Continuamos hablando de los productos de bollería más consumidos en nuestro país hablando de las magdalenas. Este dulce tradicional ha evolucionado y las versiones más modernas se las conoce como muffins o cupcakes, pero la base es la misma, un pequeño bizcocho. Posteriormente, para convertirse en cupcakes se les añaden toppings o crema sobre el bizcocho. Pero lo que está claro que, en España, ya sea como magdalena o como muffin no podían faltar en este artículo ya que las comen desde pequeños hasta adultos.

  • Ensaimadas

Las ensaimadas son un alimento típico de Mallorca, pero que se puede comprar en cualquier ciudad de España. Son un alimento de masa azucarada que es fermentada y horneada. Se elaboran con harina, agua, azúcar, huevos, masa madre y manteca de cerdo, que en mallorquín se llama saïm y es por eso que se denominan ensaimadas. Normalmente las ensaimadas tradicionales son de gran tamaño, aunque en las grandes superficies comerciales se pueden comprar pequeñas en bolsas llenas de este producto.

  • Palmeras

Y por supuesto, en esta lista no podían faltar las palmeras. Este tipo de dulce lo hay de todos los tamaños y sabores. Así, se pueden encontrar palmeras pequeñas que reciben el nombre de palmeritas y las hay integrales, tradicionales, recubiertas de chocolate o con frutos secos o pasas. Pero también incluso hay palmeras gigantes de cualquier sabor que te puedas imaginar como tarta de queso, de galleta Oreo o de chocolates famosos como KitKat o Kínder Bueno. En estos casos la base es una palmera y sobre el bollo se añade una crema de estos sabores.

En resumen, estos son los productos de bollería más consumidos en España, aunque no quiere decir que sean los únicos que se pueden encontrar. Hay una amplia variedad de estos productos con opciones artesanas o industriales. En cualquier caso, se recomienda hacer un consumo moderado de estos productos y en la medida de lo posible optar por opciones saludables.

Los alimentos que no pueden faltar en tu casa en Navidad

La Navidad es una de las épocas más esperadas del año y no sólo por los regalos, el calor o la magia de estas fechas, también por la comida. Durante la Navidad se pueden disfrutar de ricas y copiosas comidas o cenas, pero también de alimentos típicos de esta temporada como son los turrones o los polvorones. Y en este artículo vamos a hablar de eso, de los productos y alimentos que no pueden faltar en tu casa en Navidad.

· Una pata de jamón

Las patas de jamón se han convertido en un producto que se puede encontrar en muchas casas en Navidad. Normalmente se coloca la pata en el jamonero y durante esta temporada se va disfrutando poco a poco entre los diferentes miembros de la familia, ya sea como aperitivo o como ingrediente de alguna receta. Aunque está claro que en los eventos especiales de estas fechas no puede faltar un buen plato de jamón en la mesa cortado a cuchillo.

¿Y cómo escoger una buena pata de jamón para Navidad? Pues hay que atender a diferentes aspectos como la designación o el color de las bridas. “Con la nueva normativa del cerdo ibérico los jamones se clasifican en tres designaciones, siendo jamón de cebo, de cebo de campo y de bellota. El jamón de cebo se caracteriza porque los cerdos han sido alimentados con piensos y crecen en explotaciones intensivas. Mientras que el jamón de cebo de campo es de mayor calidad porque los animales se encuentran al aire libre y son alimentados con recursos naturales complementados con cereales y leguminosas. Por último, el jamón de bellota es la joya de la corona porque los cerdos sólo se alimentan de bellota y hierba, ya que hacen aprovechamiento de la dehesa”, explican desde Jagus, tienda online en la que encontrar jamón ibérico al mejor precio.

Respecto a las bridas del jamón hay que señalar que el color ofrece información sobre la pata. Así, el color negro indica que es un jamón de bellota 100% ibérico, mientras que el color rojo significa que es de bellota ibérico, el verde señala que es una pata de cebo campo ibérico y el blanco que es un jamón de cebo ibérico.

Por lo que teniendo en cuenta la designación y el color de la brida se puede saber la calidad del jamón. Aunque por supuesto, hay diferencias significativas entre diferentes marcas e incluso jamones.  

· Surtido de embutidos ibéricos

Los embutidos ibéricos son otro tipo de alimento que no puede faltar en Navidad. Además, son un producto perfecto para la cena de Nochebuena  o Nochevieja para poner en el centro para picar, ya que están riquísimos y no requieren de elaboración. Y es que no se necesita nada más que el embutido y un poco de pan para disfrutar de este manjar. Además, hay diferentes embutidos ibéricos entre los que elegir en función de los gustos como lomo, salchichón, chorizo o morcón. También se suelen servir junto a un poco de queso o paté.

· Turrones variados

Uno de los productos típicos navideños más consumidos son los turrones. Hay multitud de turrones diferentes, pero los tipos más comunes son el turrón blando y el duro. Aunque también se pueden encontrar otras variedades como turrón de chocolate, turrón de café, turrón de guirlache, turrón de coco o de trufa.

Independientemente de los tipos que más te gusten está claro que el turrón es prácticamente un producto indispensable en cualquier casa española en Navidad. Se disfruta en pequeños trozos para darse un homenaje de vez en cuando, pero es básico tras la comida de Navidad o en los postres de Nochebuena. En estos casos se suele servir una bandeja de turrones variados cortados en trozos para que los comensales puedan degustar porciones de distintos tipos.

· Mazapanes y polvorones

Antes hemos hablado de los turrones, pero otros dulces típicos navideños son los mazapanes y polvorones. El mazapán tradicionalmente se elabora con almendra, azúcar y huevo y se suele degustar como postre o en el momento del café después de las comidas. Mientras que los polvorones son otro dulce navideño que se ama o se odia. Se producen con harina, manteca y azúcar y los hay de diferentes sabores como chocolate, limón o vainilla, entre otros. Pues bien, estos dos dulces típicos no pueden faltar en la sobremesa de cualquier comida o cena navideña.

· Un buen vino

En los eventos navideños, ya sea Nochebuena, Nochevieja, Navidad o Año Nuevo no puede faltar un buen vino para acompañar la comida. Dependiendo del menú se escogerá entre un tipo u otro como vino blanco, vino tinto o rosado. También si eres un sibarita o te apasiona el vino deberías optar por un vino para cada plato para poder disfrutar de un mejor maridaje. Pero lo que está claro que en Navidad es la temporada perfecta para degustar una buena copa de vino por lo que en tu alacena no debería faltar alguna botella. Además, aunque a ti no te guste el vino puede que tus invitados lo echen en falta si no dispones de esta bebida.

· Una botella de cava o champán

En Navidad surgen muchísimas cenas o comidas con amigos y familiares, ya sea en los días especiales o simplemente porque apetece pasar tiempo con los seres queridos. Y en estas quedadas después de la comida es el momento perfecto para brindar con una botella de cava o champán por volver a juntarse todos en otra ocasión o por algún motivo importante de alegría. Así que en tu casa no puede faltar champán o cava, en función de tus gustos, para poder brindar junto a tus seres queridos.

Ahora bien, además de tener todo esto en casa también puedes organizar la típica cena o comida con la familia sin tener que preocuparte por nada, ni de nada, aunque esto suponga un pequeño plus a tu economía porque, de verdad, a veces merece la pena. Y es que los clásicos catering que durante todo el año sirven comidas y cenas por todo el país, en estas fechas organizan menús especiales, para todos los bolsillos, con los que puedes quedar como un rey anfitrión sin tener que mover un dedo. Según nos cuentan desde La Frolita, los pedidos en Nochebuena y Nochevieja sobre todo, aumentan cada año más y más.

Y estos son los productos típicos de Navidad que no pueden faltar en ninguna casa durante esta época del año para poder disfrutar en la mesa junto a familiares o amigos. Por supuesto, en función de tus gustos o incluso intolerancias alimentarias optarás por unos u otros. Pero está claro que estos alimentos se consumen durante la época navideña.

Dulces de Halloween

Yo soy de esas personas que cuando encuentra una excusa para hacer algo especial la agarra con fuerza y no la suelta hasta que consigue lo que se propone, y no lo digo en el mal sentido, sino por las ganas de vivir que tengo, sobre todo ahora que tengo una niña pequeña en casa que quiero que disfrute todo lo que pueda y más.

Hay quien necesite hacer un viaje por todo lo alto, o por lo menos hacer un viaje a secas, para sentir que es un momento especial. Hay quien se va a un lujoso restaurante o quien prefiere reservar en un Spa y contratar dos o tres tratamientos depurativos con masaje para salir como nueva/o y enfrentarse a una nueva semana en el trabajo. Yo no, yo solo me emociono con la idea de hacer algo diferente, aunque no sea tan diferente como otros puedan pensar, y pasármelo bien, ya sea en familia o con amigos.

Por eso adoro cualquier evento o festividad que se lleve a cabo en nuestro país, o en nuestra localidad si hablamos de fiestas provinciales por ejemplo, porque cualquier día especial me da la excusa perfecta para organizar algo original o sentirnos únicos por un momento.

Este Halloween tengo el plan perfecto ya ideado. Como todos sabéis, el día 1 de noviembre es festivo por ser día de Todos los Santos en España y este año da la casualidad de que Halloween, día 31 de octubre, cae domingo así que vamos a tener todo el día para hacer actividades.

Mi idea es la siguiente. Por la mañana nos levantaremos y prepararemos la cocina para hacer unos dulces escalofriantes riquísimos (luego os pongo las recetas). Podríamos preparar también recetas saladas pero en esta ocasión me voy a decantar por lo dulce porque a mi hija le hará más ilusión y, además, el resultado es mucho más visual. Luego, a comer a casa de los abuelos, para pasar un buen rato en familia, y la siesta por supuesto. Eso sí, cuando nos levantemos de la siesta hay que disfrazarse, y este año toca de bruja piruja (muy clásico, lo sé, pero nunca pasa de moda). Y es que en diferentes plazas de la ciudad hay un montón de actividades organizadas para los más pequeños y mi intención es que mi hija se lo pase bomba esa tarde.

A la hora de la cena pediremos algo para traer a casa, un Just Eat nos vendrá bien, porque no tengo ganas de enfrascarme de nuevo en la cocina, y después de cenar nos ponemos los pijamas, bajamos la luz, y veremos una de las mejores películas infantiles terroríficas de todos los tiempos: “Casper”, por supuesto, mientras degustamos los dulces que preparamos por la mañana.

¿Es o no es un plan fantástico en familia?

Quizás haya quien piense que es un plan aburrido, que en realidad es solo cocinar, pasear y ver una peli en casa, pero yo creo que es un plan fantástico aunque para verlo, para disfrutarlo de verdad, tienes que meterte de lleno en la idea de Halloween y en pensar que todo va a ser especial, único y original.

Recetas dulces Halloween

Antes de nada quiero dejar claro lo siguiente: en casa intentamos cocinar de la forma más sana posible y comer equilibradamente por lo que cuando hablamos de hacer dulces de Halloween, o de Navidad, o de Pascua, tal vez no son los mismos dulces a los que la mayoría estáis acostumbrados pero os puedo asegurar que si os animáis a probarlos comprobaréis que están riquísimos. Diferentes sí, menos empalagosos también, pero riquísimos al fin y al cabo.

Tarta de fantasmas

Para cocinar esta fantasmagórica tarta te hace falta muy poco en casa: almendras picadas, harina integral de trigo, nata para montar, un yogur natural, huevos y miel.

La base es muy sencilla, solo tienes que cocinar un bozcocho de almendras clásico, de toda la vida. La única diferencia que hacemos en casa es que en lugar de azúcar usamos esta miel ecológica y en lugar de comprar almendras de supermercado nos aseguramos de comprar almendra marcona cruda online porque siempre intentamos que los productos que utilizamos sean lo más naturales posibles.

Si sois veganos en casa y no podéis usar huevos os aconsejo echar un ojo a los dulces de Crudicakes porque podéis sacar alguna idea deliciosa y sana.

Una vez tengáis el bizcocho preparado os aconsejo amelarlo para que esté suave y jugoso. Se puede amelar con agua y azúcar o con licor y azúcar pero nosotras, como vamos a lo sano, hacemos lo siguiente:

  • Dejamos unos dátiles en agua 24 horas. Pasado ese tiempo, les quitamos el hueso y los trituramos, con un poco de esa agua (no mucha) hasta que quede una pasta espesa de dátil lista para utilizar.
  • Calentamos un vaso de agua hasta que hierva y añadimos esa pasta de dátil. Luego bajamos el fuego un poco y empezamos a remover hasta que la pasta que haya mezclado bien con el agua y quede un líquido más o menos uniforme.
  • Esperamos a que se enfríe y luego lo echamos sobre el bizcocho hasta que empape bastante y dejamos reposar.

Ahora que ya tenemos el bizcocho preparado y amelado toca el turno de preparar la nata. Montar la nata es bien sencillo: batir, batir y batir. Obviamente, es mucho más sencillo si en lugar de hacerlo a mano montar la nata con una batidora o un instrumento similar. Ahora bien, esa nata no está dulce y hay que endulzarla un poco así que toca echarle un chorrito de miel ecológica, no demasiada, y seguir batiendo hasta que monte completamente.

Y toca el momento decoración. Cubrid todo el bizcocho con una capa de nata montada generosa y uniforme. Una vez tengáis esto hecho empezar a hacer torres de nata en la parte superior de la tarta, como cuando vamos a la playa y dejamos caer arena mojada haciendo churritos, y la forma resultante os recordará a las estalagmitas de las cuevas. Luego, sobre esas estalagmitas colocar dos pepitas de chocolate a modo de ojos y tendréis una tarta llena de fantasmitas.

Piruletas fantasma

Y siguiendo con la temática de los fantasmas podéis hacer esta receta sencilla y sana que está deliciosa. Cortad varias bananas por la mitad (o plátanos) y clavarles un palo por el centro en la parte partida dejando la punta intacta. Después preparad un chocolate blanco derretido para bañar los plátanos o bananas en él y colocadles un par de ojos que, de nuevo, se harán con dos pepitas de chocolate negro. Deliciosas.

Gusanos de gelatina

Para hacer esta receta solo necesitáis un sobre de gelatina de fresa sin azúcar (o con azúcar según gustos) y las clásicas pajitas (o cañitas) de refresco. Preparad la gelatina al gusto y reservad. Luego debéis tapar un lado de las pajitas con papel albal o papel de cocina y, posteriormente, rellenáis las pajitas con la gelatina líquida. Dejadlas luego en la nevera unas tres horas y después desmoldar la gelatina (os recomiendo cortar las pajitas con cuidado para sacarla). El resultado será un escalofriante y asqueroso plato de gusanos de gelatina de fresa.

Brochetas monstruosas

Esta receta es también muy sencilla, solo necesitáis frutas y una manga pastelera de boca muy fina rellena de chocolate (nosotras usamos negro al 85% sin azúcares añadidos).

Partid trocitos cuadrados de frutas y pincharlos con un palo a modo de brocheta. Si partis kiwis podéis decorar ese trozo de fruta con la manga pastelera y el chocolate añadiendo un par de ojos y una boca de cicatriz, será Frankenstein. Si partir trozos de naranjas podéis decorarlos como si fueran calabazas y si ponéis fresas bastará con hacerles una cara fea ¡Viva la imaginación! Será un dulce sano y delicioso terroríficamente divertido.

¿Y tú, tienes alguna receta para compartir? ¡Hazlo en comentarios!